Aumento de pecho con mama tuberosa

Aumento de pecho con mama tuberosa

Con esta intervención, devolvemos a las mamas tubulares la forma y el volumen a los senos caídos y oprimidos por la malformación de las glándulas mamarias, que es lo que les confiere una forma alargada o de tubo.

 

Detalles

Tiempo quirúrgico: 120 minutos
Anestesia: General
Hospitalización: Ambulatoria
Recuperación: 1 semana

 

¿Cómo es el tratamiento de aumento de pecho en mama tuberosa?

La mama tuberosa es una malformación congénita que se desarrolla durante el crecimiento de las mismas, en la adolescencia. Puede producir un profundo malestar físico y psíquico.

Las mamas tuberosas o tubulares tienen lugar cuando en la mama solo se desarrolla de forma normal la areola. El resto de componentes (el fibroso sostén y la glándula) oprimen el crecimiento de la mama proyectando su salida hacia la areola. El resultado es una areola muy grande y una mama alargada, fina y pequeña o, al contrario, una mama excesivamente grande.

Con la operación de mamas tuberosas se consigue modificar la asimetría de la glándula mamaria para moldear y ajustar el tamaño de la mama.

Principalmente se le confiere al pecho una forma más redondeada, simétrica y de pezón circular. Con la inserción de una prótesis mamaria en la misma intervención, se puede dotar al pecho de más volumen. Si se trata de una mama muy grande se reduce el tamaño por medio de una mamoplastia de reducción.

Un diagnóstico incorrecto por parte del cirujano y una cirugía inapropiada conducirán a unos resultados insatisfactorios en la paciente.

En primer lugar, se comienza remodelando la glándula mamaria completa y se realiza una modificación del diámetro de la areola. Después se realiza una incisión en la parte fibrosa para liberar la salida de la mama que se encuentra obstruida debajo del pezón. Normalmente se insertan prótesis anatómicas o de pera para otorgar un volumen natural al pecho.

En Kirenia recomendamos este tipo de implantes para la corrección de mamas tuberosas por sus resultados naturales. Realizar la implantación sin previo remodelado de la glándula puede traer resultados no deseados. El diagnóstico correcto del problema por parte del cirujano es vital en este tipo de casos.